Tu amor me enferma, me sacude y me reblandece
el deseo prohibido hace estragos en mi ser
me enfurece el hecho de quererte y no tenerte
me perturba la idea de otros besos en tu piel .
Me miras fijamente y todo el universo se comprime,
me sonríes licencioso y el tiempo trasciende de lugar,
mil angustias vibrantes se proyectan en mi vientre,
como agudas flechas ansiando disparar.
Y te sueño obligada casi siempre, cada noche,
dueño de cada suspiro, que al llegar el alba en tus labios doy,
mis besos al aire encuentran tu transparente boca,
amo y señor de lo que soy y lo que no soy.
Necesito correr, caer en un agujero y no puedo
me hace daño, mi indignante falta de voluntad
¡hasta aquí! me digo, y mi voz tibia se apaga,
y al segundo comienzo a extrañarte más y más . 






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