Tras esos ojos intensos color azul zafiro,
de fuerza brillante y de enojo encendido,
se reflejaba locura , se reflejaba martirio
se moría su alma en un breve respiro.
Nada en esta vida pudo complacerlo,
nada en absoluto lo haría tan feliz,
su voz y su llanto se apagaron con un grito,
de eterna agonía , de injusto vivir.
Y sigo amando sus cabellos dorados,
y esa sonrisa irónica que reflejaba desdén
su extraña manera de concebir al mundo
y esos trajes raídos de tanto vaivén.
Tras unas cuerdas tensas y una espalda
adolorida,
se hallaba un pobre hombre que nunca maduró,
a pesar de desamores y a pesar de los fracasos,
pudo salir adelante, pero al final se rindió .
Y llego ese triste día , en que su voz se apagaría ,
llevándose su magia , dejándonos dolor,
su nombre y su historia ya fueron escritos,
mientras lo revivimos con cada canción . 






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